miércoles, 30 de noviembre de 2011

Fernanda...




Se llama Fernanda, es rubia, me cuenta que está estudiando psicología, no puedo negar    que lo primero que me atrajo de ella fue su figura, no soy un hombre que juzga a una mujer por el cuerpo, pero Que cuerpo!!  me tiene cautivado por la forma en la que me habla y al parecer lo mucho que tenemos en común, pero sobre todo su mirada es de esas que me dicen que nos conocemos desde siempre.

Rara vez congenio tan bien con una mujer, de esta forma, todo parecería que nuestro destino era encontrarnos, sus ojos son profundos y muy expresivos, ahora mismo expresan que está muy interesada en mí, es eso o que ya llevo muchos vasos de ron encima, me levanto para ir al baño, me tropiezo, no, no estoy borracho, las piernas me tiemblan de nerviosismo, rio porque seguro sonara ridículo cuando lo escriba, pero es cierto, a los hombres también nos tiemblan las piernas.

Vuelvo, no está, me pongo a mirar por todo el lugar y no logro encontrarla, me pongo a pensar porque motivo pudo haberse ido, será que dije algo que la molesto? no creo…pasan 10 minutos y no aparece, empiezo a pensar que no volverá, voy a la barra a pedir otro vaso de ron, trato de pensar en otra cosa, pero mi mente solo dice “Fernanda” me rio nuevamente porque no me parece un lindo nombre, aun así podría acostumbrarme a decirlo.

Mientras tomo decido preguntar al barman si es que vio por donde se fue mi susodicha compañera, el se hace al loco, como si no quisiera contarme nada, al final hace un gesto con la mirada dirigiéndola al rincón más oscuro del lugar, ahí está ella, sentada en las piernas de otro.

Me tomo el vaso de un kajh, pido uno más, ella voltea, y con esa mirada expresiva me muestra su tristeza y su explicación, con mis ojos le respondo que está todo bien, pago la cuenta y me retiro, tal vez en otras circunstancias ella seria “la indicada” otras circunstancias…en las que su lengua no se encuentre en un hombre el cual paga por ella, otras circunstancias en las que yo no sea tan prejuicioso, ahora me dispongo de salir del night club…

P.D.1 basado en hechos reales y ficticios y no, ella no me dijo que trabaja ahí...
P.D.2 que bien se siente volver a escribir

2 comentarios:

dannyta324 dijo...

felicidades por volver a escribir

Bruno Perrone dijo...

Hola! lindo Blog, las mujeres siempre dan para escribir, las botellas también. Sintamos conmiseria de nosotros los que lo registramos para consulta de los estudiosos y solaz de los desocupados.
Segui escribiendo. Un abrazo!